María Ramírez

Vivo en Lloret de Mar, dedicada a mi familia y a acompañar personas en su proceso de transformación.

Nací en un pueblo de Sevilla en el seno de una familia humilde, soy la mayor de cuatro hermanos.

Durante más de 15 años me he dedicado a la sanidad en diversos hospitales. Después dejé mi trabajo para abrir una academia de formación como  copropietaria y formadora de sanidad durante 5 años. A raíz de aquí tuve la oportunidad de iniciar el maravilloso trabajo al que hoy me dedico plenamente, acompañar a las personas.

Desde siempre he querido ayudar a las personas, por ello me formé y trabajé en el área de enfermería de varios hospitales. Era un trabajo agradable y duro a la vez pero la sensación de ayudar y poder hacer algo más por los pacientes se quedaba incompleta. No podía hacer un buen seguimiento, un seguimiento humano y  ni mucho menos acompañarlos sanamente.

Mi vida en sí era incompleta, seguía buscando sin saber que quería encontrar. Empezé entonces a realizar cursos de terapias alternativas –nutrición, tarot, naturopatía, etc-, así como la realización de terapias tanto psicólogicas como  alternativas. En su día me fueron bien, aprendí de cada terapia,  aunque en mi aún existía un gran anhelo.

En el año 2011 conocí al Maestro y Acompañante Agustí Crusellas. Todo lo que andaba buscando lo encontré. Gracias a él mi mapa interno se organizó y empecé a formarme como Acompañante   y Maestra de Reiki en la Escuela para la Vida en Jerez. Mi río de la vida se empezó abrir y sigue abriéndose en la actualidad, organicé mi interior y con ello mi exterior. Hoy puedo decir que vivo en plenitud desde la conciencia y el amor, requisitos indispensables para acompañar a las personas de una forma sana.

En la Escuela para la Vida de Jerez  me he formado, a través de la experiéncia y enseñanzas en los siguientes instrumentos terapéuticos:

  • Constelaciones familiares
  • Reiki
  • Terapia Gestáltica
  • Chamanismo

Hoy en día sigo en acompañamiento con Agustí, puesto que no es un proceso lineal, sino dinámico. Acompaño desde la conciencia, una conciencia que crece buscando la excelencia para acompañarte en un proceso amoroso y de sabiduría.

Mi trabajo es mi vocación, lo que realmente anhelo. Doy gracias a cada una de las personas que vienen o han venido a verme. De todas ellas he aprendido  y sigo aprendiendo, es un maravilloso regalo. A través de todos estos años de experiencia he comprendido que mi trabajo es acompañar  a otras personas respetando su libre albedrio, sin la necesidad de salvar a nadie, respetando sus tiempos y sus comprensiones. Cada ser humano es único.

Mi único mérito ha sido y es estar disponible.

Tengo mucho que agradecer.

 

 

No se admiten más comentarios